Echando humo
Una estela gris te delata. Sigue volando y sigue siendo peligroso.
Dos pulgares, dos biplanos, un cielo. Rizos, picados y giros cerrados contra ocho pilotos rivales de lo más descarados en duelos rápidos y caricaturescos. Gana quien derribe cinco primero.
Cada biplano aguanta tres impactos, y siempre ves cómo va el otro.
Una estela gris te delata. Sigue volando y sigue siendo peligroso.
Las llamas lamen la tela. Uno más y se acabó, así que vuela en consecuencia.
El piloto salta y baja flotando hasta el hangar. Luego, vuelta a la pista para otro despegue.
Cada rival tiene su genio, su maniobra estrella, su propio cielo y un buen repertorio de pullas. Véncelos para ganar estrellas, y las estrellas desbloquean al siguiente aspirante.
¿Primera vez en una cabina, eh?
¡Certificado para el señor! Contra reembolso.
Hora de pagar, muchacho.
¡¿Sabes quién soy yo?!
¡Ahora mismo te pincho ese globito!
El sol está de mi lado.
Mi muchacho te atrapará enseguida... ¡pero primero yo!
-BZZZ- PROTOCOLO DE ELIMINACIÓN ACTIVO.
Cada rival vuela en su propio cielo. A partir del tercer peldaño, el aire también pelea. Empuja a los dos aviones igual, así que nunca es injusto, solo impredecible.
Un viento constante te arrastra. Aprovéchalo a la ida o pelea contra él a la vuelta.
Nieve en la cara y viento a la espalda. Por ahí anda un barón con monóculo.
Al atardecer, las nubes se cruzan entre tú y la acción. Despista a quien te sigue, o despístate tú.
Las columnas de aire caliente elevan a quien las atraviesa. Madame Zefir sabe exactamente dónde están.
La tormenta llega a oleadas. Espera la calma o usa la ráfaga para desbaratar la puntería del doctor.
Los reflectores barren el cielo y las chimeneas humean. El último rival no duerme. Tampoco hace nada más.
Cada duelo da hasta tres estrellas. Reúnelas para desbloquear nuevos rivales y pinturas en el hangar. Algunas skins especiales se pueden comprar una sola vez, de forma opcional, por si quieres fardar.
Sí. Es gratis, con algún anuncio a pantalla completa tras una partida. No después de cada partida y nunca un banner tapando el cielo. Una suscripción mensual quita los anuncios del todo.
Contra ocho pilotos de IA en la escalera de la campaña, y además hay modo entreno. Vuelan exactamente con los mismos controles que tú. Nada de físicas tramposas, solo mejores (o peores) reflejos.
AirWar llega primero a Android. Se juega en horizontal, se lleva bien con muescas y cámaras perforadas, y se adapta como es debido a plegables y tablets.
Por defecto son dos botones con giro suave. Si lo prefieres, en los ajustes también hay un esquema de un solo botón y un joystick virtual.
Porque es una carta de amor a los duelos de bolsillo que jugábamos en los móviles Java a mediados de los 2000: dos biplanos, una pantalla y muchos gritos. Está rehecho desde cero con controles modernos, clima y un elenco de personajes insufribles.